Muchos emprendedores y gerentes confían en que su sitio web está cumpliendo su función solo porque se ve “bonito” o carga rápido. Pero eso no garantiza que esté ayudando a convertir visitas en clientes. De hecho, puede estar haciendo justo lo contrario. Hay señales silenciosas —como una tasa de rebote alta, formularios abandonados o clicks en botones que no llevan a ninguna parte— que indican que tu sitio no está entregando una buena experiencia. El problema es que estas señales no siempre se ven a simple vista, y muchas veces se interpretan mal o simplemente se ignoran.
Este artículo te ayuda a reconocer esos puntos ciegos, entender por qué ocurren y cómo empezar a solucionarlos con datos y buenas prácticas centradas en el usuario. Si alguna vez has pensado “mi sitio no me genera nada” o “la gente entra pero no compra”, esto te va a interesar.